El contrato, valorado en 4.160 millones de dólares, ha sido otorgado a SpaceX por la U.S. Space Force para un programa destinado a desplegar sensores espaciales que monitoricen y localicen amenazas aéreas. Este acuerdo, que forma parte del programa Space-Based Airborne Moving Target Indicator, fue revelado el pasado viernes.
La decisión refleja la creciente importancia de la tecnología espacial en la defensa. La colaboración con SpaceX se enmarca en un esfuerzo por mejorar las capacidades de vigilancia y respuesta ante posibles amenazas en el espacio aéreo.