El banco Santander ha generado más de 6,5 millones de euros en ingresos a través de la explotación de su patrimonio inmobiliario durante el pasado año. Esta cifra corresponde al primer ejercicio completo de actividad del vehículo creado para centralizar la gestión de inmuebles y servicios asociados en España. La entidad está impulsando su línea de actividad externa con el objetivo de consolidar esta estrategia como una vía complementaria para la generación de valor y autofinanciar gastos del grupo.
En el marco de esta estrategia, Santander está reorganizando sus filiales tecnológicas con el fin de aumentar la eficiencia. Además, se encuentran en negociaciones para vender su sede en Brasil a Brookfield, mientras que también están arrendando espacios en sus sedes españolas, incluyendo el campo de golf de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). Este campo, abierto al público desde 2016, ha registrado un notable crecimiento en su actividad, logrando captar 13.000 clientes únicos el año pasado y manteniendo un alto nivel de uso en sus instalaciones deportivas.
El centro deportivo de la Ciudad Financiera también ha mostrado un uso significativo, con más de 1.700 usuarios activos y cerca de 5.000 usuarios en sus instalaciones exteriores. Los ingresos generados por la actividad con terceros representaron el 7,2% de los gastos de explotación de la plataforma, que alcanzaron un total de 90 millones de euros. Dentro de este total, Santander destinó más de 40 millones de euros para el mantenimiento de sus inmuebles y otros 12 millones de euros para servicios de vigilancia.
Los costos de personal de esta plataforma, que cuenta con 265 empleados, ascendieron a casi 23 millones de euros. A través de esta iniciativa, el banco busca rentabilizar la capacidad no utilizada por el grupo mediante la organización de eventos dirigidos a clientes y proveedores, lo que ya se ha implementado con éxito en sus sedes en Madrid.
Contexto: En el último año, Santander ha tomado decisiones estratégicas significativas para optimizar su estructura y generar ingresos adicionales. La entidad, que es uno de los principales actores en el sector bancario europeo, ha estado diversificando sus fuentes de ingresos y aprovechando sus activos inmobiliarios. La Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, que alberga su sede corporativa, se ha convertido en un centro clave para estas actividades, contribuyendo no solo a la rentabilidad del banco, sino también a su sostenibilidad a largo plazo en un entorno económico cambiante.