El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha declarado nulo el despido de un comercial, quien fue cesado por la empresa un día después de comenzar una baja médica por ansiedad. La compañía justificó la decisión alegando un rendimiento insuficiente, pero no pudo presentar pruebas que validaran esta afirmación. La falta de documentación adecuada podría resultar en un alto coste para la pyme, incluyendo la obligación de readmitir al trabajador, salarios de tramitación de 173,20 euros diarios y una indemnización de 6.000 euros por daños morales.
El fallo pone de manifiesto la importancia de que las pequeñas y medianas empresas (pymes) mantengan un registro claro de objetivos, resultados y comparativas antes de proceder a despidos por bajo rendimiento. La legislación no especifica la duración que debe tener la caída del rendimiento para justificar un despido, por lo que las empresas deben ser meticulosas a la hora de documentar cualquier decisión de este tipo. La carta de despido también debe permitir al trabajador conocer y discutir las comparaciones realizadas, lo que añade otra capa de complejidad.
Para que un despido se considere procedente, la empresa debe demostrar que la decisión fue tomada antes de que el empleado entrara en baja médica y presentar datos concretos sobre el rendimiento del trabajador. En el caso del TSJ de Murcia, la compañía no pudo aportar un análisis comparativo que respaldara su afirmación de que el comercial había bajado su rendimiento en un 30%. Sin datos claros sobre el periodo de evaluación y sobre qué empleados se hizo la comparación, los tribunales pueden concluir que el bajo rendimiento no ha sido debidamente probado.
Luis San José, abogado laboralista y profesor de Derecho del Trabajo en la UNIR, señala que simplemente indicar que el rendimiento de un empleado es inferior en un porcentaje determinado no es suficiente para proteger a la empresa. Es esencial que se identifique qué se esperaba del trabajador y en qué contexto se realizó la comparación. San José enfatiza que una falta de datos o de un periodo de referencia puede llevar a que los despidos sean considerados improcedentes o nulos.
La sentencia del TSJ de Murcia actúa como un recordatorio para las pymes y autónomos que contratan personal. La correcta documentación y la preparación de objetivos claros y comunicados son elementos cruciales que pueden influir en la validez de un despido. Sin las evidencias adecuadas, las empresas corren el riesgo de enfrentarse a consecuencias económicas significativas y a la necesidad de reintegrar a empleados despedidos sin una justificación legalmente válida.
Contexto: En España, los despidos por bajo rendimiento pueden ser complicados y están sujetos a un marco legal que exige pruebas claras y documentadas. Las pymes, que son un motor clave de la economía española, deben ser especialmente cautelosas al gestionar sus recursos humanos, dado que un alto porcentaje de la fuerza laboral se encuentra en estas empresas. La correcta gestión de las relaciones laborales no solo impacta en la estabilidad de la empresa, sino que también es crucial para el bienestar de los empleados y el correcto funcionamiento del mercado laboral.