Unicaja Banco, con sede en Málaga, ha anunciado un programa de prejubilaciones que se llevará a cabo a lo largo de este año, dirigido a empleados mayores de 57 años. La entidad ha reservado un total de 27 millones de euros para cubrir estas salidas anticipadas, lo que se traduce en un promedio de 270.000 euros por trabajador. Este programa ofrece a los beneficiarios un 73% de su salario bruto fijo anual, además de que el banco se encargará de las cotizaciones sociales hasta que el empleado alcance los 63 años, asegurando así la acumulación de derechos para su futura jubilación.
A pesar de las atractivas condiciones económicas, las solicitudes superaron el cupo establecido, lo que llevó a la entidad a desestimar alrededor de la mitad de las peticiones recibidas. Unicaja ha acordado realizar cien prejubilaciones en total, y se espera que los empleados restantes finalicen su relación laboral con el banco en diciembre. El banco malagueño ha indicado que estas medidas no generan costes para el Estado.
Las bajas incentivadas son especialmente atractivas para el personal de base, mientras que ejecutivos y directivos pueden no encontrar estas condiciones tan favorables debido a sus bonus variables. En contraste, el programa de bajas de Sabadell establece un límite de 300.000 euros anuales para los beneficiarios, algo que no ocurre en el caso de Unicaja. El año pasado, Unicaja también implementó un programa similar que resultó en la salida de 150 personas.
Isidro Rubiales, consejero delegado de Unicaja, ha comentado que el objetivo de estas prejubilaciones no es simplemente reducir costes, sino facilitar la incorporación de nuevo talento más especializado. Dentro de su plan estratégico, que concluirá en 2027, la entidad prevé incorporar hasta 350 profesionales en posiciones clave, priorizando perfiles tecnológicos y expertos en inteligencia artificial generativa, así como en gestión de riesgos y experiencia del cliente.
Este año, otros bancos como Sabadell y Santander han acordado también programas de bajas incentivadas. En el caso de Sabadell, se adhirieron 400 personas, superando su objetivo inicial, mientras que en Santander, los beneficiarios de este programa también recibirán aproximadamente el 75% de su salario bruto anual al momento de su salida.
Contexto: Unicaja ha estado implementando diversas estrategias para adaptarse a un mercado financiero en constante evolución. La entidad busca modernizar su plantilla y mejorar sus competencias en áreas clave como la tecnología y la gestión de riesgos. Estas medidas son parte de un esfuerzo más amplio por parte de los bancos en España para optimizar sus operaciones y prepararse para los retos futuros, manteniendo la competitividad en un entorno donde la digitalización y la especialización son cada vez más relevantes.