La economía azul en Catalunya se ha convertido en un pilar fundamental para el desarrollo regional, generando un volumen de negocio cercano a los 28.000 millones de euros. Este sector, que incluye la actividad pesquera, representa aproximadamente el 5,1% de la producción total de la comunidad autónoma. En una jornada celebrada el 30 de septiembre de 2026, organizada por el Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca i Alimentació y el Centre de Recerca en Economia i Desenvolupament Agroalimentari, se destacó la importancia de estos recursos marinos.
Durante el evento, Xavier Socias Pérez, gerente del Grupo de Acción Local Pesquero de la Costa Central de Catalunya, subrayó que por cada empleo en una embarcación pesquera, se generan hasta cuatro empleos en tierra. Esta afirmación pone de manifiesto el impacto económico que tiene el sector pesquero en la creación de empleo en la región. La jornada reunió a representantes de la Comisión Europea y de diversas comunidades autónomas, incluyendo el País Vasco, Galicia, Andalucía y Canarias, para discutir estrategias que promuevan la economía azul en Europa.
Asimismo, Cristina Massot Berna, secretaria general del Darpa, mencionó que el valor añadido bruto de la economía azul en Catalunya representa el 3% de la economía azul a nivel europeo y el 20% del total en España, según el Observatorio de la Economía Azul de la Comisión Europea. Sin embargo, el sector ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años, como la disminución de las capturas pesqueras y la reducción en el número de embarcaciones, lo cual ha afectado tanto la producción como el empleo.
De acuerdo con Andrei Boar, jefe del departamento de Estrategia y Gestión Empresarial de la UPF Barcelona School of Management, cada euro generado por la industria pesquera en Catalunya tiene un retorno social aproximado de siete euros. Además, destacó la relevancia del consumo de pescado en la salud pública, señalando que se asocia a una reducción del 36% en el riesgo de cardiopatías cuando se consumen de una a dos porciones de pescado graso por semana. No obstante, la situación actual del sector se ve complicada, ya que el 78% del pescado fresco consumido en Catalunya no proviene de capturas locales.
La economía pesquera, que juega un papel crucial en la seguridad alimentaria y en la salud pública, enfrenta un futuro incierto debido a la caída de las capturas y a las restricciones impuestas, lo que podría afectar gravemente la sostenibilidad del sector. Las iniciativas para revitalizar la economía azul en Catalunya son vitales para asegurar que se mantenga como una fuente de riqueza y empleo en la región.
Contexto: La economía azul ha sido un tema destacado en las políticas de desarrollo sostenible en Europa, con un enfoque particular en el impulso de la pesca responsable. En Catalunya, la costa de 580 kilómetros es un recurso significativo para la economía local. Las autoridades están trabajando para mejorar la sostenibilidad del sector pesquero, que ha estado en declive debido a factores como la sobrepesca y el cambio climático. Las estrategias propuestas buscan no solo aumentar la rentabilidad del sector, sino también garantizar la conservación de los ecosistemas marinos.