El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, ha manifestado su oposición a la huelga general convocada para el 11 de noviembre, que considera de naturaleza claramente política. Garamendi ha señalado que los servicios jurídicos de la patronal están evaluando la posibilidad de recurrir la huelga una vez que sea formalmente anunciada.
Durante una intervención en el Foro La Toja el 8 de octubre de 2026, Garamendi expresó su preocupación por la intención del Gobierno de proponer dos incrementos del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en un mismo año. Recordó que la última actualización del SMI se aprobó en febrero, lo que, a su juicio, otorga un carácter electoral a estas medidas.
El líder empresarial argumentó que la huelga anunciada se aleja de un conflicto laboral real, sugiriendo que responde más a una estrategia de campaña electoral. Garamendi destacó que otras organizaciones sindicales, como USO, Fetico y CSIF, no están apoyando esta convocatoria, y mencionó que sectores como el sanitario han decidido posponer sus paros hasta después de las elecciones.
En sus declaraciones, Garamendi también lamentó la tragedia del desahucio de una mujer llamada Maricarmen, aunque se opuso a que este suceso se use con fines políticos. Subrayó la situación de desamparo que viven los residentes de Ceuta, lo que añade un matiz social a su discurso.
El presidente de la CEOE ha enfatizado que las huelgas deberían surgir de conflictos laborales genuinos y no de agendas políticas. Rechazó cualquier intento de utilizar la vía de la Diputación Permanente para aprobar nuevas medidas en materia de vivienda sin un debate adecuado en el Parlamento, reclamando un respeto fundamental hacia la propiedad privada.
La situación económica en España ha sido objeto de debate en los últimos meses, con un enfoque particular en el SMI y su impacto en el mercado laboral. La CEOE ha mantenido una postura crítica frente a diversas decisiones del Gobierno, sobre todo aquellas que consideren que pueden influir en los procesos electorales.
Contexto: La CEOE ha defendido en diversas ocasiones la importancia de un entorno económico estable que favorezca el crecimiento empresarial. Desde la aprobación de la última reforma del SMI, que se produjo en febrero de este año, las tensiones entre el Gobierno y los empresarios han aumentado. Garamendi ha sido un defensor de políticas que promuevan la inversión y el empleo, destacando que la estabilidad del mercado laboral es esencial para el desarrollo económico de España. En este contexto, la próxima huelga general se ha convertido en un tema crítico en la agenda política y económica del país.