España ha marcado un nuevo récord en el número de pluriempleados, superando los 603.000 en el tercer trimestre de 2026. Este incremento representa un crecimiento anual del 8%, lo que contrasta notablemente con el aumento del 2% en la ocupación general. La mayoría de los trabajadores con más de un empleo provienen del sector servicios, siendo la hostelería el área más afectada por esta tendencia.
La diversificación laboral ha aumentado casi el doble en la última década, impulsada por la pérdida de poder adquisitivo debido a la inflación y la recuperación del mercado laboral tras la pandemia de Covid-19. Este fenómeno ha llevado a más trabajadores a buscar ingresos adicionales, lo que refleja una creciente precariedad en el empleo y una carga laboral incrementada.
La Encuesta de Población Activa (EPA) ha revelado que el pluriempleo sigue en ascenso, a pesar de que el mercado laboral en su conjunto ha mostrado signos de desaceleración. La tendencia actual indica que la proporción de empleados con múltiples trabajos está en aumento, sugiriendo que los trabajadores podrían enfrentar un mayor desgaste y la necesidad de horarios fragmentados para equilibrar sus actividades laborales.
Los sectores que más contribuyen al pluriempleo son, en su mayoría, los servicios, donde muchos camareros y cocineros suelen desempeñar funciones en más de un establecimiento. Este fenómeno se ha visto alimentado por la mejora en las oportunidades laborales tras la crisis financiera, aun cuando la inflación ha llevado a muchos a buscar trabajos adicionales para complementar sus ingresos.
A medida que el pluriempleo continúa batiendo récords, se hace evidente que esta dinámica no solo afecta a la estabilidad laboral de muchos, sino que también plantea retos para la concienciación sobre las condiciones de trabajo y la calidad del empleo. La fuerte dependencia de los sectores más vulnerables al pluriempleo resalta la necesidad de abordar las causas de esta situación.
Contexto: La economía española ha experimentado cambios significativos en los últimos años, con un marcado aumento en la tasa de empleo tras la crisis provocada por la pandemia. La recuperación económica ha sido desigual, con sectores como la hostelería enfrentando mayores desafíos. El aumento del euríbor y la inflación han impactado directamente el poder adquisitivo de los ciudadanos, lo que ha llevado a un incremento en la búsqueda de pluriempleo. Instituciones como el BCE han tomado medidas para estabilizar la economía, mientras que el Gobierno español trabaja en políticas para mejorar las condiciones laborales y fomentar un crecimiento económico sostenible.