Banco Santander ha abierto negociaciones con los sindicatos para establecer un marco de prejubilaciones que podría afectar a entre 2.000 y 3.000 empleados en España. Este acuerdo busca ofrecer condiciones homogéneas para futuras desvinculaciones, diferenciándose de otros planes de prejubilación de entidades como Sabadell o Ibercaja, que sí tienen cifras predeterminadas.
La adhesión al plan será voluntaria y se estima que la edad mínima para participar podría fijarse entre los 57 y 58 años. Aunque no se han definido números exactos, el banco cuenta con 20.132 trabajadores en el país. La intención es que las negociaciones se concluyan alrededor del 15 de julio, con el objetivo de implementar el plan en septiembre.
Las prejubilaciones abarcarán tanto la red de oficinas como los servicios centrales, incluyendo las sedes en Boadilla del Monte y Madrid. La primera reunión con los sindicatos está programada para el 2 de julio. Este movimiento se produce en un contexto en el que la Inteligencia Artificial está empezando a impactar el sector bancario, aunque su efecto en las plantillas aún no se puede prever con claridad.