Las acciones de BlackRock han experimentado una caída superior al 7% en la bolsa tras una polémica medida de su fondo HPS, que ha limitado los retiros de créditos privados. Esta decisión se tomó después de que se detectara un aumento repentino en las solicitudes de reembolso, lo que ha suscitado preocupaciones en un mercado de crédito privado valorado en aproximadamente 2 billones de dólares.
El fondo HPS, dirigido a inversores con grandes patrimonios, recibió peticiones de retirada que suman 1.200 millones de dólares en el primer trimestre, representando alrededor del 9,3% de su valor liquidativo neto. En respuesta, anunció que reembolsaría 620 millones de dólares en el trimestre, alcanzando el límite del 5%, que permite a los gestores restringir nuevas retiradas.
La situación se agrava con el índice S&P 500 Banks experimentando una caída del 2,6%, alcanzando su mínimo en el último mes. Además, la reciente imposición de límites similares por parte de Blackstone en uno de sus fondos de 82.000 millones de dólares ha intensificado la inquietud entre los inversores, quienes están cada vez más preocupados por el deterioro del crédito privado y el mercado laboral estadounidense.