Santander UK ha reservado 122 millones de libras (equivalente a 141 millones de euros) en 2025 para hacer frente al fraude que afecta tanto a su clientela como al banco. A pesar de este importante gasto, el total de fraude se ha mantenido estable en comparación con el año anterior. La entidad ha indicado que la sofisticación de las estafas ha aumentado, lo que exige una mejora constante en sus medidas de seguridad.
El banco, bajo la dirección de Mahesh Aditya, considera que el fraude es uno de los principales riesgos operacionales que enfrenta, reflejando una tendencia observada en el sector de servicios financieros en Reino Unido. De acuerdo con su memoria anual, el fraude ha resultado en pérdidas para sus 14 millones de clientes activos, con un total estimado de 66,5 millones de libras (aproximadamente 77 millones de euros) en sustracciones durante el año.
Entre las modalidades más comunes de fraude se encuentran las inversiones fraudulentas, que han afectado a personas mayores de 45 años, y las compras engañosas de productos como vehículos o productos de belleza. En el ámbito de las transferencias bancarias, la normativa permite que la banca asuma el coste del fraude, salvo en casos de complicidad o negligencia grave, aunque esto no aplica a consumidores vulnerables.