El Banco Central Europeo ha incrementado los tipos de interés en 25 puntos básicos, alcanzando un nuevo nivel del 2,25% para combatir la inflación en un contexto de incertidumbre económica global. A pesar de la tendencia a la baja del oro en los últimos meses, su demanda se mantiene alta, especialmente entre los bancos centrales, que planean aumentar sus adquisiciones del metal precioso.
Según una encuesta del World Gold Council publicada el 16 de junio, el 45% de los gestores de reservas tienen la intención de incrementar sus tenencias de oro en el próximo año. Este cambio en la estrategia se debe a que el oro ha superado a los bonos estadounidenses como el principal activo de reserva, lo que ha llevado a un 83% de los encuestados a prever que este metal constituirá una mayor proporción de las reservas totales en un plazo de cinco años.
Los bancos centrales consideran al oro como un refugio seguro durante crisis económicas, lo que lo convierte en una opción atractiva para la diversificación de carteras, especialmente en economías emergentes. Aumentar las reservas nacionales y diversificar en el extranjero son tendencias que continúan en el sector.