El problema de que muchas pymes y autónomos aparezcan como deudores a pesar de haber saldado sus obligaciones financieras es significativo, afectando su capacidad de acceder a financiación. La Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) recopila datos sobre riesgos crediticios, lo que puede influir en la concesión de préstamos, aunque no necesariamente indica impagos.
Cuando un autónomo ha logrado la exoneración de sus deudas a través de la Ley de la Segunda Oportunidad, puede seguir figurando erróneamente como deudor si la información no se actualiza. Esto puede tener consecuencias graves, ya que los bancos y proveedores pueden ver a estos negocios como riesgosos, dificultando su acceso a créditos o inversiones necesarias para operar.
La responsabilidad de actualizar la información recae en el acreedor, aunque los afectados pueden solicitar la corrección de datos inexactos. Según la abogada Marta Bergadà, la falta de actualización puede distorsionar la percepción de solvencia de los autónomos, afectando su viabilidad financiera.