Un reciente estudio de la Universidad Northeastern, en colaboración con Consumer Reports, ha revelado que la mayoría de los coches nuevos recopilan y envían información a terceros, lo que plantea serias preocupaciones sobre la privacidad de los usuarios. Este análisis incluyó la monitorización del tráfico de red de 21 vehículos modernos y 30 aplicaciones adicionales para determinar quién tiene acceso a los datos generados por estos automóviles.
Los investigadores descubrieron que casi todos los fabricantes de automóviles involucrados transmitieron datos a empresas externas. Sarah Elizabeth Gillespie, coautora del estudio, destacó que “no parece que un cliente pueda comprar un coche nuevo que no le rastree”. La investigación se realizó en un entorno controlado, utilizando una jaula de Faraday para bloquear señales inalámbricas, permitiendo así a los investigadores aislar el tráfico de datos de cada vehículo.
De los 21 coches analizados, 19 enviaron información a al menos un tercero, mientras que más de la mitad de estos vehículos se comunicaron con dominios relacionados con publicidad, seguimiento o analítica. Entre los modelos que participaron en el estudio se incluyeron un Cadillac Lyriq, un Chevrolet Blazer, un Lucid Air, un Tesla Model 3 y un Tesla Cybertruck, que fueron identificados como los que transmitieron la mayor cantidad de datos.
Las preocupaciones sobre la privacidad en los coches conectados no son nuevas. Un informe de Mozilla en 2023 había clasificado a los vehículos como la categoría de productos con las peores políticas de privacidad que había revisado. Este estudio refuerza esa percepción al demostrar que la recopilación y el envío de datos no son solo sospechas, sino una realidad palpable que afecta a los consumidores.
La investigación pone de relieve un problema creciente en la industria automotriz, donde la recopilación de datos se ha convertido en una práctica común. La falta de transparencia en cómo se utilizan estos datos y quiénes son los destinatarios es un tema de debate que preocupa a los consumidores y a los defensores de la privacidad.
Contexto: La industria del automóvil está en un momento de transformación con el auge de los vehículos eléctricos y conectados. En este contexto, importantes empresas como Volkswagen han hecho inversiones significativas, como la reciente venta de una parte de su negocio de baterías a un fabricante chino, en un intento de competir en el mercado global. La recopilación de datos se ha convertido en una herramienta clave para mejorar la experiencia del usuario, pero también plantea riesgos para la privacidad, lo que lleva a los consumidores a cuestionar hasta qué punto están dispuestos a sacrificar su información personal por conveniencia.