La OCDE ha actualizado sus proyecciones económicas para España, elevando la previsión de crecimiento del PIB al 2,2% para 2026, un incremento de una décima respecto a su pronóstico anterior de marzo. Sin embargo, esta mejora se acompaña de un aumento notable en la predicción de inflación, que se espera que alcance el 3,3% debido a la crisis en el Golfo y el cierre del estrecho de Ormuz.
La organización, liderada por Mathias Cormann, advierte que la economía española enfrentará una desaceleración en 2026 tras un crecimiento del 2,8% en 2025, con una proyección de 1,7% para 2027. Se espera que la demanda interna y la inversión respalden el crecimiento, mientras que las exportaciones se verán afectadas por la debilidad en la zona euro.
Además, se recomienda que las medidas gubernamentales para contener el impacto de los precios energéticos sean temporales y se enfoquen en los grupos más vulnerables. La inflación en mayo se mantiene en 3,2%, pero la subyacente ha aumentado a 2,9%, lo que podría indicar peores perspectivas para los precios en el futuro.