En el primer trimestre de 2026, el PIB de la eurozona sufrió una contracción del 0,2%, influido por la caída sin precedentes del 12,1% en Irlanda. Este desplome, según analistas, se atribuye a distorsiones generadas por la fuerte presencia de multinacionales, especialmente en el sector farmacéutico. Sin tener en cuenta este efecto, el crecimiento de la eurozona se mantendría en torno a 0,2% trimestral.
La estimación revisada publicada por Eurostat también señala que el PIB de la Unión Europea se redujo un 0,1% en el mismo periodo. Esta revisión representa un recorte de tres décimas respecto a los datos preliminares de finales de abril. A pesar de la contracción en la eurozona, España experimentó un crecimiento del 0,6%, posicionándose como el octavo país de la UE en términos de expansión económica, mientras que Dinamarca lideró con un incremento del 1,9%.
Aunque se prevé un estancamiento en el crecimiento para el segundo trimestre, las estadísticas irlandesas sugieren que, al excluir el impacto de las multinacionales, la economía subyacente del país sigue en expansión. El Banco de Irlanda ha indicado que esta es "la mayor caída trimestral del PIB irlandés registrada hasta la fecha".