Durante la fase piloto del Sistema Digital de Certificación de Infracciones de Tráfico en Grecia, un preocupante porcentaje de fallos se ha registrado, alcanzando entre el 90% y el 95% en la detección de infracciones. De los 5.500 registros generados, solo 400 fueron validados como correctos por la Policía griega, lo que resalta la necesidad de revisar el sistema en profundidad.
Desde finales de marzo, el nuevo sistema busca digitalizar el proceso de sanciones, reemplazando las multas manuscritas. Este proyecto, que involucra cámaras de la empresa pública de transporte OSY y la red de cámaras inteligentes del Ministerio de Gobernanza, enfrenta el desafío de validar la información antes de su notificación a los conductores.
El proceso actual presenta un cuello de botella significativo, ya que una gran cantidad de registros deben ser revisados por la autoridad competente antes de considerar válidos los datos. Esto no solo afecta a los conductores que apelan las multas, sino que también plantea preguntas sobre la efectividad del sistema automatizado en la detección de infracciones.