El 8 de febrero ha sido un día decisivo para la política aragonesa. El Partido Popular ha experimentado una notable derrota al perder dos escaños, mientras que Vox ha logrado un resultado histórico al duplicar su representación en la comunidad. Este cambio ha permitido a Vox consolidarse en una posición de poder sin precedentes.
Por otro lado, los socialistas han enfrentado un duro revés, alcanzando su mínimo histórico en escaños. Las formaciones de izquierda han tenido un desempeño desigual: Chunta ha conseguido un resultado destacado, mientras que IU-Sumar ha conseguido entrar en el Parlamento por la mínima. En contraste, Podemos ha quedado fuera del Parlamento por primera vez desde su aparición en 2015.