El Tribunal Supremo ha concluido el caso conocido como Mascarillas, corroborando la existencia de prácticas corruptas relacionadas con la gestión de contratos de material sanitario. La sentencia, que se adoptó por unanimidad, impone penas de 24 años y 19 años de prisión al exministro de Transportes, José Luis Ábalos, y su asesor, Koldo García, respectivamente.
Por otro lado, el empresario Víctor de Aldama, involucrado en el caso, ha evitado la cárcel y no deberá pagar la multa que la Fiscalía Anticorrupción había solicitado para él. Tras conocer la decisión del tribunal, De Aldama comentó que la justicia ha prevalecido y que la colaboración en el país es valorada, aunque aún le quedan asuntos pendientes ante la ley.