A pesar de un entorno económico desafiante, las pequeñas y medianas capitalizaciones en Estados Unidos están generando un notable interés entre los inversores. Desde DPAM, se destaca que estas empresas, que se centran en el mercado doméstico, se benefician de políticas como el enfoque “America First” de Trump y del impulso del “Big Beautiful Bill”.
Las valoraciones de estas compañías se consideran atractivas tanto en términos relativos como absolutos, con un potencial de apreciación si se incrementa el interés de los inversores. Actualmente, este segmento está infraponderado en muchas carteras, lo que podría significar un catalizador para futuros flujos de inversión.
Además, la posible reactivación de fusiones y adquisiciones podría ofrecer un impulso adicional al mercado. A lo largo de los últimos 15 años, el S&P 500 y el Russell 2000 han superado al MSCI World, mostrando que las small y mid caps han tenido un rendimiento sólido, con una rentabilidad media superior al 12% anual en las últimas cinco décadas.