Los vehículos evergreen y semilíquidos han alcanzado casi 500.000 millones de dólares en activos bajo gestión a nivel mundial, con un crecimiento superior al 30% en el último año hasta septiembre de 2025. Este tipo de estructuras han facilitado la entrada de inversores de alto patrimonio en los mercados privados, permitiendo suscripciones periódicas y ventanas de liquidez.
Sin embargo, la reciente actividad en el mercado estadounidense ha planteado desafíos en cuanto a la compatibilidad entre la demanda de liquidez de estos inversores y la naturaleza ilíquida de los activos. Olivier Cassin, de bfinance, advierte sobre la importancia de estructurar adecuadamente estos vehículos y ser transparentes respecto a sus limitaciones.
El primer trimestre de 2026 evidenció esta tensión, ya que los inversores en BDCs solicitaron 13.900 millones de dólares en reembolsos, de los cuales solo se atendieron 7.400 millones, dejando más de 4.600 millones pendientes. Sergio Míguez, de Alternative Ratings, destaca que los límites de reembolso son mecanismos de protección que benefician a los inversores a largo plazo, especialmente en épocas de volatilidad del mercado.
Victor Mayer, de Pantheon, refuerza esta idea, afirmando que tales mecanismos garantizan un trato equitativo y ayudan a mitigar el impacto negativo de los reembolsos a corto plazo en la base inversora.