La inversión global en inteligencia artificial superará este año el billón de dólares, según las proyecciones de Banca March. Este hecho resalta el papel crucial que jugará la inversión en bienes de capital, la cual se prevé que represente más de un tercio del crecimiento del PIB mundial, que se acelerará hasta un 3,3% para 2027.
Estados Unidos y Asia son los líderes de esta reactivación económica, con más de la mitad del crecimiento del PIB estadounidense derivado de inversiones en tecnología y centros de datos. Se espera que la economía estadounidense crezca a un ritmo anual cercano al 2,5% en 2027. Sin embargo, este panorama no está exento de desafíos, como el conflicto en Irán, que ha mantenido una "prima de guerra" en el petróleo.
En cuanto a la energía, Banca March estima que el precio del petróleo Brent se mantendrá entre 90 y 95 dólares por barril hasta finales de 2026, con una media de 85 dólares en 2027. Este aumento de precios tiene un impacto significativo, ya que cada incremento de 10 dólares en el precio del crudo eleva el IPC en aproximadamente 0,3 puntos en EE.UU. y 0,4 puntos en la eurozona. A pesar de estas presiones, se anticipa un IPC promedio del 2,6% en la eurozona para 2027.
El aumento en la demanda de energía también está generando una competencia considerable por capital, semiconductores, materias primas críticas y recursos energéticos, lo que podría extender las oportunidades de la inteligencia artificial más allá del sector tecnológico, abarcando infraestructuras y energía. En el ámbito laboral, Banca March no prevé una destrucción significativa de empleos en este momento.
Sin embargo, la zona euro se enfrenta a un crecimiento más moderado, donde Alemania, gracias a su estímulo fiscal, podría impulsar un crecimiento que seguirá siendo débil. Este crecimiento se verá afectado por los elevados costes energéticos y las tensiones derivadas de la guerra comercial.
Contexto: A medida que los bancos centrales comienzan a aumentar los tipos de interés para controlar la inflación, que se espera que se mantenga elevada durante un tiempo, la economía global se enfrenta a un entorno complejo. La inversión en tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, se presenta como un factor clave para el crecimiento futuro. Sin embargo, factores como los conflictos geopolíticos y la situación en los mercados energéticos podrían influir en las proyecciones económicas de España y Europa en general.