El Tribunal Supremo ha emitido una sentencia clave que afecta a la gestión del IVA por parte de los autónomos. La sentencia número 988/2026, dictada el 23 de julio de 2026, establece que Hacienda puede verificar la existencia y cantidad de saldos de IVA que, aunque correspondan a períodos ya prescritos, se utilizan para reducir el IVA a ingresar en ejercicios fiscales que aún están abiertos.
La decisión del tribunal aclara una distinción fundamental en el ámbito tributario: la prescripción de un período no impide a Hacienda comprobar un crédito fiscal generado en ese tiempo. En este caso, la empresa Anuda Gestión fue la protagonista de la controversia, relacionada con liquidaciones de IVA de los ejercicios comprendidos entre 2015 y 2018.
Durante los procedimientos de inspección, se determinó que ciertos períodos de 2015 habían prescrito, lo que significa que Hacienda no podía liquidar esos trimestres. Sin embargo, el problema surgió cuando esos mismos períodos habían producido saldos de IVA que se trasladaron a declaraciones de años posteriores. La empresa argumentó que, al no poder liquidar los trimestres prescritos, la Inspección no podía revisar las operaciones que habían generado el saldo. No obstante, el Supremo rechazó esta postura.
El tribunal explicó que existe una diferencia entre el derecho de la Administración a liquidar una deuda tributaria y su capacidad para comprobar un crédito fiscal que sigue generando efectos en ejercicios posteriores. Aunque los trimestres de 2015 no pudieran ser liquidados, esto no obstruía el análisis del saldo utilizado para disminuir el IVA a pagar en años posteriores.
La clave de esta decisión se encuentra en el artículo 66 bis de la Ley General Tributaria, que fue incorporado tras la reforma de 2015. Este artículo establece un régimen específico para la comprobación de bases, deducciones y cuotas que se encuentran pendientes de compensación. Así, la sentencia introduce un matiz significativo en la interpretación de los derechos de Hacienda en relación con los créditos fiscales.
Contexto: A lo largo de los últimos años, los autónomos en España han enfrentado una serie de cambios normativos que han afectado su gestión fiscal. Las reformas en la Ley General Tributaria han buscado aumentar la transparencia y la eficacia en la recaudación. La sentencia del Tribunal Supremo podría tener implicaciones significativas para muchos autónomos que podrían no estar al tanto de las obligaciones de verificación de saldos de IVA, lo que podría influir en sus declaraciones fiscales futuras.