Bon Preu, la cadena de distribución catalana, cerró el año 2025 con una facturación de 2.611,5 millones de euros, lo que representa un incremento del 7,9% en comparación con el año anterior. La empresa, que ha realizado inversiones de 150 millones de euros en aperturas, reformas y logística, ha demostrado un crecimiento sostenido a lo largo de los años. Joan Font, de 75 años y presidente de Bon Preu, ha estado vinculado a este grupo desde sus inicios como un pequeño autoservicio en Manlleu en 1974.
Durante su trayectoria empresarial, Font ha defendido la importancia de que las empresas contribuyan a la financiación de servicios públicos de calidad mediante el pago de impuestos. En una entrevista concedida a La Vanguardia en 2020, el empresario expresó su opinión sobre la fiscalidad, indicando que no le entusiasma que un 60% de sus ingresos se destine a Hacienda. Sin embargo, manifestó que evitar el pago de impuestos no es la solución para lograr servicios esenciales.
Font recordó que su familia trabajaba en un puesto de bacalao en mercados y que su interés por el modelo de autoservicio surgió durante un viaje a Francia. Este descubrimiento lo llevó a abrir el primer establecimiento de Bon Preu en Manlleu, y en 1988 lanzó el primer hipermercado Esclat en Vilafranca del Penedès. Desde entonces, la empresa ha evolucionado considerablemente y ha llegado a ser uno de los principales grupos de distribución en Cataluña.
En los últimos diez años, Bon Preu ha invertido un total de 1.346 millones de euros en diversas áreas, lo que refleja su compromiso con el crecimiento y la sostenibilidad del negocio. Font ha señalado que, aunque no esté encantado de pagar impuestos, es fundamental que las empresas apoyen sectores como la investigación, la educación y el tercer sector, ya que estos son pilares de una sociedad funcional.
La cadena ha mantenido un perfil bajo a lo largo de su historia, pero ha logrado consolidarse como un actor clave en el mercado de distribución. La filosofía de Font se centra en el fortalecimiento de las empresas locales y su responsabilidad social, una postura que resalta la interconexión entre el éxito empresarial y el bienestar comunitario.
Contexto: Bon Preu es una de las principales cadenas de distribución en Cataluña, con un enfoque en la calidad y la cercanía al cliente. La empresa ha ido ampliando su presencia en el mercado español y ha adaptado sus operaciones a las demandas del consumidor moderno. El crecimiento de la compañía es un reflejo de la evolución del sector de la distribución en España, donde el comercio minorista ha ido adaptándose a las nuevas tendencias de consumo y ha enfrentado desafíos como la digitalización y la sostenibilidad ambiental.