El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha anunciado una significativa rebaja fiscal en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones entre hermanos. Esta medida, que se espera que beneficie a unos 3.500 andaluces, contempla una bonificación del 99 % para las herencias de la vivienda habitual entre hermanos que hayan convivido juntos. El anuncio se realizó durante una sesión de control en el Parlamento andaluz, en respuesta a una pregunta del portavoz de Vox, Javier Cortés.
Esta rebaja forma parte de un pacto firmado entre el Partido Popular y Vox, que establece una reducción progresiva del impuesto, comenzando con esta bonificación sustancial. En el marco de este acuerdo, también se planea reducir el impuesto de sucesiones y donaciones en un 50 % para otros familiares, como tíos y sobrinos, que están clasificados en el denominado Grupo III.
La medida, que se anunció en la campaña electoral anterior, representa la octava rebaja fiscal implementada por el gobierno de Moreno. La bonificación del 99 % se aplicará específicamente a la vivienda habitual que se herede o se reciba en donación entre hermanos. Esto significa que, en términos prácticos, los beneficiarios quedarán prácticamente exentos del pago del impuesto en estos casos.
Se espera que esta nueva modificación sea incorporada en los Presupuestos de la Junta de Andalucía para el año 2027, lo que refleja el compromiso del ejecutivo regional con la reducción de la carga fiscal sobre las familias. Esta medida se suma a otros esfuerzos por parte del gobierno andaluz para aliviar la presión fiscal sobre los ciudadanos.
La sesión de control en el Parlamento andaluz, donde se comunicó esta iniciativa, tuvo lugar en un contexto en el que la atención estaba centrada en otros temas, como los decretos sobre vivienda que se discutirán en el Congreso. A pesar de la baja asistencia en la Cámara, el anuncio de Moreno ha destacado como un punto clave de la agenda política actual.
Contexto: La reducción del Impuesto de Sucesiones y Donaciones en Andalucía se enmarca dentro de una serie de políticas fiscales promovidas por el gobierno regional desde la llegada de Juanma Moreno al poder en 2019. A lo largo de su mandato, se han implementado diversas medidas para facilitar la carga fiscal sobre las familias andaluzas, en un intento de fomentar la economía local y mejorar la situación financiera de los ciudadanos. La relevancia de este impuesto radica en su impacto en la planificación patrimonial de las familias y en el desarrollo económico de la región.