La Sagrada Familia de Barcelona generó en 2025 unos ingresos de 134,5 millones de euros, superando sus gastos de 113,5 millones de euros. Este templo no solo es un importante monumento y atracción turística, sino también un motor económico para la ciudad. Más de 4,8 millones de visitantes al año contribuyen a su sostenibilidad financiera, con el 97% de los ingresos provenientes de las entradas.
A pesar de la posibilidad de aumentar el número de visitantes, la dirección del templo, liderada por Xavier Martínez, opta por mantener un aforo controlado para preservar la experiencia del público. Actualmente, se gestionan 1.500 personas por hora, lo que asegura una visita cómoda y sin saturaciones.
En cuanto a la inversión futura, se planea destinar alrededor de 600 millones de euros para la construcción de la fachada de la Gloria en un plazo de diez años, sin recurrir a endeudamiento. Más de la mitad de los gastos actuales, es decir, el 51,7%, se utilizan para la construcción, mientras que un 6,4% se destina al fondo diocesano.