El euríbor ha cerrado esta semana por debajo del 3,2 %, alcanzando un nivel del 3,191 % tras una caída de 0,022 puntos. Esta tendencia es positiva para los hipotecados, ya que la tasa se aleja del 3,3 % que se registró al inicio de octubre. Este descenso se produce después de dos incrementos que habían limitado el optimismo de los prestatarios.
El indicador, que afecta a la mayoría de las hipotecas de tipo variable en España, ha visto una media mensual que ha retrocedido hasta el 3,227 %. Este cambio es significativo, ya que la cifra provisional está por debajo de la que se registró al final de septiembre, lo que podría indicar una posible segunda caída mensual en lo que va de 2026, tras la de junio.
Sin embargo, a pesar de esta mejora, la situación sigue siendo preocupante para los hipotecados de tipo variable. Con la tasa actual aún por encima del 3 %, muchos se sienten presionados por el aumento experimentado en septiembre debido al encarecimiento de los tipos de interés por parte del BCE. Este mes, quienes revisen su cuota en octubre se enfrentarán a un notable incremento en sus pagos.
Por ejemplo, tomando como referencia el 2,185 % con el que cerró octubre de 2025, los hipotecados podrían ver una diferencia considerable en sus cuotas. Una hipoteca de 150.000 euros a 25 años con un diferencial del euríbor más el 1 % y una revisión anual resultaría en un pago mensual que pasaría de 725,99 euros a 810,68 euros. Esta variación mensual de 84,7 euros se traduce en un encarecimiento anual que genera inquietud entre los prestatarios.
La situación actual del euríbor es un reflejo de las condiciones del mercado y de las decisiones del BCE. La tendencia a la baja observada esta semana contrasta con las fluctuaciones que se vivieron en septiembre, lo que ha llevado a los analistas a estar atentos a las próximas semanas. A medida que se avanza en octubre, los hipotecados estarán a la expectativa de cómo se comportará el indicador en el resto del mes, dado que todavía quedan dos tercios del mismo.
Contexto: El euríbor ha sido un indicador clave para las hipotecas en España. A lo largo de los últimos años, su evolución ha estado ligada a las decisiones del BCE en cuanto a tipos de interés. En 2023, el euríbor ha mostrado una tendencia de aumento, lo que ha impactado negativamente en los pagos de los hipotecados. Las subidas en los tipos de interés oficiales y la inflación han llevado a una mayor preocupación entre los propietarios de viviendas con hipotecas a tipo variable. Esta situación económica ha suscitado debates sobre la accesibilidad de la vivienda y el impacto en el mercado inmobiliario español.