El Banco de España ha revisado sus proyecciones económicas, anticipando un desaceleramiento en el consumo, la inversión y las exportaciones a partir del segundo trimestre de 2026. Sin embargo, el organismo mantiene su previsión de crecimiento del PIB en un 2,3% para el mismo año. A pesar de la desaceleración, el crecimiento seguirá impulsado por el turismo y la llegada de inmigrantes.
Se espera que la inflación aumente hasta el 3,6% a finales de 2026, debido a los efectos del conflicto en Irán sobre los precios de la energía, lo que impactará en los costos de la cesta de la compra. El informe destaca que la aportación negativa del sector exterior será menor a lo previsto, lo que mitiga algunos efectos adversos en la economía.
El dèficit público se mantendrá en el 2,4% del PIB, lo que genera preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal en los próximos años. El Gobierno está utilizando el fondo de emergencias del Estado para abordar los desafíos financieros derivados de la prórroga presupuestaria, según la AIReF.