La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha instado a sus miembros a considerar la posibilidad de liberar reservas de combustible, con un enfoque particular en el diésel, debido al aumento significativo de los precios de este producto. Este llamado fue realizado por el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, en un comunicado emitido antes de la próxima reunión de la junta directiva de la organización, programada para el 15 de octubre.
Birol ha solicitado a los gobiernos que aún tienen reservas disponibles y que no han liberado parte de ellas, que evalúen esta opción. Además, animó a los países que ya han hecho liberaciones a considerar la posibilidad de desbloquear más volumen, subrayando la urgencia de definir tanto el volumen como los plazos de esta acción. “Las condiciones actuales del mercado requieren atención inmediata y la mejor forma de gestionarlas es mediante la cooperación continua entre los miembros de la AIE”, afirmó.
La AIE, compuesta por 32 miembros, incluidos Estados Unidos y la mayoría de los países europeos, ya había acordado en marzo la liberación de 400 millones de barriles de sus reservas de emergencia, marcando el mayor desbloqueo en la historia de la agencia como respuesta a la escalada de precios energéticos. Este nuevo mensaje de la AIE coincide con la reciente tregua energética entre Rusia y Ucrania, anunciada el mismo día por Donald Trump, y se produce en un contexto en el que la administración estadounidense ha amenazado a Europa con restricciones en las exportaciones de diésel si no se toman medidas para controlar los precios.
Por su parte, el G7 acordó a principios de este mes liberar de manera urgente hasta 100 millones de barriles de reservas. Sin embargo, la mayoría de los países de la Unión Europea coincidieron en que este acuerdo del G7 se limitaría a la ejecución de compromisos ya establecidos, sin exigir volúmenes adicionales a los previamente pactados.
La situación actual en el mercado de combustibles ha sido exacerbada por recientes ataques a infraestructuras energéticas en Arabia Saudí, uno de los principales productores de petróleo a nivel mundial. Esta dinámica resalta la necesidad de acciones colectivas para garantizar la seguridad energética y la estabilidad económica a nivel global.
Contexto: La AIE se estableció en 1974 como respuesta a la crisis del petróleo y ha desempeñado un papel crucial en la gestión de crisis energéticas. A medida que los precios del petróleo y el diésel siguen siendo volátiles, la organización busca asegurar que sus miembros actúen de manera coordinada para mitigar el impacto en la economía global. La cooperación entre estos países se vuelve esencial, especialmente en un entorno donde las tensiones geopolíticas pueden afectar el suministro energético.