Telefónica ha iniciado un proceso de reorganización significativa bajo la dirección de su presidente, Marc Murtra, con el objetivo de transformar su estructura operativa y adaptarse a las nuevas exigencias del mercado. Este cambio se produce a casi un año de la implementación del plan estratégico denominado 'Transform and Growth'. La compañía ha decidido concentrar su operativa estratégica desde España y simplificar su organigrama directivo, que ahora se divide en tres áreas clave: consumo, grandes clientes y sistemas.
Cada una de estas áreas contará con un nuevo líder que reportará directamente al consejero delegado, Emilio Gayo, y, por ende, a Marc Murtra. Esta reestructuración no solo busca mejorar la eficiencia interna, sino también eliminar duplicidades administrativas entre la sede central y sus filiales, en línea con un proceso de simplificación que se ha estado llevando a cabo en los últimos meses.
La primera área, dedicada al consumo, se enfocará en definir estrategias para aumentar los ingresos en el sector minorista, abarcando tanto el negocio residencial como la interacción con pequeñas empresas. Este modelo tiene como referencia el mercado español, que será clave en el desarrollo de las estrategias en otras partes de Europa. Las nuevas divisiones operarán de manera paneuropea, permitiendo una coordinación más efectiva de las actividades del grupo en diversos mercados europeos.
La decisión de reestructurar se produce tras la reciente integración funcional de Telefónica Tech dentro de Telefónica España, aunque esta filial mantendrá su independencia jurídica. Este movimiento es considerado un paso previo hacia la implementación del nuevo modelo organizativo, que fue aprobado el pasado martes y se prevé que sea anunciado oficialmente este miércoles.
La reconfiguración de Telefónica se enmarca en un contexto competitivo en el que la compañía ha decidido salir de mercados que no considera prioritarios, centrándose en áreas con mayor potencial de crecimiento. Esta estrategia de transformación busca no solo mejorar la rentabilidad, sino también fortalecer su presencia en los sectores donde la empresa puede ofrecer un valor diferencial.
Contexto: Telefónica ha enfrentado diversos desafíos en el mercado europeo, buscando adaptarse a las demandas cambiantes de los consumidores y la competencia creciente en el sector de las telecomunicaciones. En los últimos años, la empresa ha realizado importantes ajustes estratégicos, incluyendo la venta de activos no esenciales y la modernización de su infraestructura tecnológica. Estos esfuerzos son parte de un enfoque más amplio para consolidar su posición como líder en el sector y mejorar su rentabilidad, especialmente en un entorno donde el aumento de la digitalización y la conectividad son cruciales.