El Gobierno de Portugal ha decidido seleccionar al Grupo Lufthansa para adquirir hasta el 49,9% de TAP Air Portugal, con un importe total de 1.201 millones de euros. Esta decisión fue anunciada el 14 de octubre de 2026 y se produce tras la evaluación de las propuestas recibidas por parte de distintos licitadores. La oferta de Lufthansa ha superado en un 16% a la de su competidor, Air France-KLM, lo que influyó en la elección durante la reunión del consejo de ministros.
El Gobierno portugués también ha tomado en cuenta el "ambicioso" plan de crecimiento que Lufthansa ha presentado para TAP, así como las perspectivas de nuevas inversiones en el país. Se espera que esta integración no solo fortalezca la presencia de TAP en Latinoamérica, sino que también permita consolidar su operación en el aeropuerto de Oporto y aumentar su flota hasta 130 aeronaves.
Una de las consideraciones clave en la decisión del Gobierno ha sido la garantía de que se mantendrán los intereses estratégicos nacionales de la aerolínea. Esto incluye la protección de las conexiones con las islas, así como el mantenimiento de la marca y la sede de TAP, además del refuerzo del centro de operaciones en Lisboa.
Ambos competidores presentaron ofertas para adquirir una participación mayoritaria en TAP, que podría materializarse en una segunda fase de la transacción, sujeta a un proceso independiente. En este contexto, la propuesta de Lufthansa también incluye 1.351 millones de euros adicionales, lo que llevaría la valoración total de TAP a 2.552 millones de euros. Esta cifra contempla un canje de acciones que equivaldría al 5% de la nueva entidad conjunta Lufthansa-TAP, lo que permitiría que el Estado portugués se convierta en el segundo mayor accionista. Además, se contempla un componente en efectivo de 863 millones de euros si se completa la segunda fase en julio de 2028.
Contexto: TAP Air Portugal ha sido objeto de atención en los últimos años debido a su situación financiera y a la necesidad de reestructuración. En 2020, la aerolínea recibió un rescate del Gobierno portugués por valor de 3.200 millones de euros para hacer frente a las dificultades provocadas por la pandemia de COVID-19. La compañía es un actor crucial en el transporte aéreo entre Europa y América del Sur, especialmente para el turismo y el comercio. Con la entrada de Lufthansa, se espera que TAP tenga acceso a nuevas oportunidades de crecimiento y expansión en un sector altamente competitivo.