En situaciones de crisis empresarial, la gestión de activos de propiedad industrial como marcas y patentes se convierte en un desafío crucial. Alejandro Falcón y Mariano González, del despacho Falcón Abogados, ofrecen estrategias para proteger estos activos durante procesos concursales. La importancia de preservar la propiedad industrial radica en su valor como parte integral de la identidad y el capital de una empresa.
Una de las recomendaciones clave de Falcón y González es realizar un inventario exhaustivo de los activos de propiedad industrial. Esto incluye no solo marcas y patentes, sino también diseños industriales y derechos de autor. Contar con un registro actualizado permite a las empresas tener una visión clara de lo que poseen y cómo pueden utilizarlo para su beneficio, incluso en momentos difíciles.
Además, los abogados sugieren que las empresas en dificultades evalúen la posibilidad de licenciar sus activos. Esta estrategia no solo genera ingresos adicionales, sino que también puede mantener el valor de los activos en el mercado. La venta de licencias puede ser una alternativa viable que resguarde la propiedad industrial mientras la empresa busca reestructurarse.
Otra consideración importante es la protección legal de estos activos. Falcón y González advierten que, en caso de un concurso de acreedores, las marcas y patentes deben ser defendidas ante posibles reclamaciones. Esto implica contar con asesoría legal especializada para garantizar que los derechos de propiedad industrial no se vean comprometidos durante el proceso judicial.
El manejo adecuado de la propiedad industrial puede ser determinante para la recuperación de una empresa. Según los expertos, una estrategia bien planificada en la gestión de estos activos no solo ayuda a mantener su valor, sino que también puede ser un factor clave para atraer posibles inversores o compradores interesados en el futuro de la empresa.
Contexto: Las empresas en España han enfrentado diversos retos económicos en los últimos años, lo que ha llevado a un aumento en los concursos de acreedores. Según datos del Registro Mercantil, en 2022 se registraron más de 6.000 concursos, reflejando la necesidad de estrategias efectivas para la gestión de activos. La protección de la propiedad industrial se vuelve esencial, dado que el valor de marcas y patentes puede jugar un rol vital en la viabilidad futura de las empresas afectadas.