Las proyecciones de beneficios para el índice MSCI World han mostrado un aumento del 17% en lo que va del año, lo que refleja la solidez de las recientes subidas en los mercados. Este indicador ha sido testigo de un incremento del 10% en su valor en el mismo periodo, lo que ha llevado a una relajación de las valoraciones y ha disipado temores infundados sobre la formación de una burbuja. La cotización del S&P 500 se sitúa actualmente en un PER de 20 veces a 12 meses, comparado con 23,5 veces en octubre, mientras que la valoración para Europa y los mercados emergentes es de 15 veces y 10 veces, respectivamente.
El contexto del mercado bursátil se encuentra en una fase inicial de un superciclo de inversiones, impulsado por la expansión de la Inteligencia Artificial. Las condiciones de financiación son favorables y las valoraciones actuales sugieren que podrían seguir alcanzándose nuevos máximos, siempre y cuando las políticas de los bancos centrales no intervengan negativamente. Las empresas han reportado resultados del segundo trimestre que han superado las expectativas, contribuyendo al crecimiento en varios sectores.
Se estima que los mercados desarrollados podrían experimentar un aumento de casi el 25% este año, con un crecimiento previsto del 31% a nivel global, que incluye los mercados emergentes. Para los años siguientes, se anticipa un crecimiento adicional del 15% en 2027 y en torno al 12% en 2028. Este ciclo de mejora en la rentabilidad empresarial no se considera algo temporal, sino más bien un proceso prolongado que podría beneficiar a muchos sectores de la economía.
No obstante, un factor que podría interrumpir esta tendencia positiva son los tipos de interés, que han aumentado considerablemente debido a las expectativas de un endurecimiento sostenido de las políticas monetarias. Actualmente, el bono a 10 años de EEUU supera el 4,5%, lo que podría afectar el comportamiento del mercado si las proyecciones de la Fed para aumentar los tipos al 4% se concretan. La evolución de la inflación y las declaraciones de los bancos centrales serán cruciales en el corto plazo.
Una posible moderación del IPC podría llevar al mercado a descartar futuras subidas de tipos y proporcionar un catalizador para un nuevo repunte. Sin embargo, si este escenario no se materializa, el mercado podría enfrentar una presión significativa.
Contexto: A lo largo del último año, la economía global ha experimentado cambios significativos, con un enfoque creciente en la Inteligencia Artificial y su potencial para transformar sectores enteros. Las elecciones en Estados Unidos, que se celebrarán en menos de tres meses, también están influyendo en las condiciones del mercado y en las decisiones de inversión. Las empresas de tecnología han liderado este crecimiento, pero la inflación y las políticas monetarias seguirán siendo factores determinantes en la trayectoria económica de España y el resto de Europa.