El uso de inteligencia artificial (IA) está en aumento entre las pequeñas y medianas empresas (pymes) en España. En el primer trimestre de 2026, el 21,1% de las empresas con diez o más empleados ya utilizaban tecnologías de IA, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Entre las pymes de menos de diez trabajadores, este porcentaje se situaba en 13,4%, lo que indica que una parte significativa del tejido empresarial del país está adoptando estas herramientas tecnológicas.
La regulación sobre el uso de la inteligencia artificial en Europa, conocida como AI Act, ha comenzado a implementarse y se espera que continúe evolucionando con nuevas obligaciones. Esta normativa prohíbe ciertos usos de la IA y establece requisitos que las empresas deben cumplir, especialmente aquellas que utilizan sistemas considerados de alto riesgo. Estas regulaciones entrarán en vigor para algunos sistemas a partir del 2 de diciembre de 2027.
En respuesta a estas nuevas normativas, la Plataforma ONE de la Oficina Nacional de Emprendimiento ha desarrollado una guía que detalla las principales obligaciones para autónomos y pymes en relación con el uso de la IA. Este documento tiene como objetivo informar a las empresas sobre las limitaciones y requisitos que deben tener en cuenta para evitar sanciones y garantizar un uso responsable de la tecnología.
La guía enfatiza que el primer paso para los autónomos y las pymes no debe ser el miedo al uso de la IA, sino la comprensión de las herramientas que están utilizando, su propósito y los posibles riesgos asociados. Además, quienes implementan sistemas de inteligencia artificial de alto riesgo deben asegurar que su uso siga las instrucciones adecuadas, mantener supervisión humana, monitorear constantemente su funcionamiento, conservar registros relevantes y proporcionar la formación necesaria a su personal.
Este enfoque basado en el riesgo busca mitigar las preocupaciones relacionadas con la seguridad y la responsabilidad en el uso de tecnologías avanzadas. La regulación europea obliga a las empresas a ser proactivas en el control de sus aplicaciones de IA, asegurando que no solo cumplen con las normativas, sino que también están preparadas para adaptarse a las futuras exigencias legales.
Contexto: La adopción de la inteligencia artificial en España ha ido en aumento, y se prevé que continúe esta tendencia en los próximos años. Las pymes son fundamentales para la economía española, representando una gran parte del mercado laboral y la actividad económica. En este contexto, la regulación de la IA se convierte en un aspecto crucial para garantizar que las empresas se adapten a un entorno tecnológico en constante cambio, mientras cumplen con las normativas establecidas por la Unión Europea. La implementación del AI Act es parte de un esfuerzo más amplio para regular la tecnología en el ámbito europeo, asegurando que su uso beneficie a la sociedad en su conjunto.