El informe del Tribunal de Cuentas revela que, de las 388.424 empresas que solicitaron financiación al Instituto de Crédito Oficial (ICO) durante la pandemia, el 22% no devolverá el dinero. Esto se traduce en un déficit de al menos 6.800 millones de euros, resultado de la desaparición de muchas de estas entidades.
Según los datos recopilados en 2025, 84.569 empresas beneficiarias de las ayudas ya no están activas, de las cuales el 65% ha cerrado o se encuentra en proceso de disolución. Además, un 35% son ilocalizables. La mayoría de las empresas afectadas son microempresas con menos de diez empleados y pertenecen a sectores como la hostelería y el comercio.
El ICO ha formalizado 1,2 millones de operaciones respaldadas por un total de 107.200 millones de euros. Aunque se estima que el coste neto para el Estado hasta ahora ha sido de 3.000 millones, se prevé que el saldo final alcance otros 3.800 millones en pérdidas.