El sector tecnológico en el País Vasco ha alcanzado una facturación de 7.300 millones de euros y genera más de 27.000 empleos. Sin embargo, el desarrollo de empresas con una dimensión europea sigue siendo un desafío. Tomás Iriondo, al frente de GAIA, la Asociación de Industrias de Conocimiento y Tecnología de Euskadi, que representa a más de 300 empresas desde su creación en 1983, destaca la necesidad de transformar el conocimiento en productos, estos en negocios escalables y, finalmente, en empresas que puedan crecer sin tener que tomar decisiones fuera de la región.
Iriondo argumenta que la soberanía tecnológica es una de las principales prioridades de GAIA. Esto se traduce en la capacidad de tomar decisiones sobre tecnologías que son cruciales para la competitividad y la seguridad, así como para el funcionamiento de infraestructuras críticas. Según él, ser soberano tecnológicamente no implica autarquía, sino más bien la habilidad de operar y evolucionar sin depender de un único proveedor que limite la capacidad de respuesta.
En su análisis, el director de GAIA identifica áreas clave donde Euskadi puede competir, tales como la microelectrónica, la inteligencia artificial y la tecnología cuántica. Además, menciona el reciente lanzamiento de GAIA Value Capital, un paso hacia el capital, que busca fortalecer el ecosistema tecnológico vasco. Iriondo también aborda el reto de formar talento en un contexto donde la inteligencia artificial automatiza parte del aprendizaje de los profesionales jóvenes.
En términos empresariales, la soberanía tecnológica implica la capacidad de operar con componentes esenciales y sustituirlos sin depender de un único proveedor. Iriondo subraya la importancia de desarrollar capacidades internas en áreas como la ciberseguridad, la gobernanza de datos y las infraestructuras digitales y en la nube. Estos aspectos son vitales para asegurar que las empresas vascas puedan competir eficazmente en un mercado global diversificado.
El enfoque de GAIA no se limita a cerrar mercados, sino que busca participar en ellos desde una posición más sólida, lo que incluye la conservación del conocimiento y la propiedad intelectual. En este sentido, se enfatiza que mantener dependencias en la cadena global es válido siempre que sean diversificadas y que exista la capacidad de sustitución.
Contexto: Desde su creación, GAIA ha sido un pilar fundamental para el desarrollo del sector tecnológico en Euskadi. Con la evolución de la digitalización y la creciente importancia de la inteligencia artificial y las tecnologías cuánticas, la asociación se enfrenta al reto de fomentar la innovación y la competitividad en un entorno económico cada vez más exigente. El impulso hacia la soberanía tecnológica se considera esencial para asegurar el futuro del sector, garantizando que las empresas locales tengan la capacidad de tomar decisiones estratégicas que impacten su crecimiento y sostenibilidad.