Un informe reciente del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB) ha elaborado un conjunto de políticas para facilitar una transición hacia un modelo de postcrecimiento en Catalunya. El documento, titulado Pla B. Per una Catalunya resilient en un escenari postcreixement y firmado por Salvador Pueyo, destaca la necesidad de implementar estrategias concretas para abordar el decrecimiento económico, un concepto que ha sido criticado por su falta de claridad en la aplicación práctica.
A pesar de este esfuerzo por ofrecer un enfoque más detallado, las propuestas contenidas en el informe no han logrado convencer a todos los economistas. En particular, las recomendaciones dirigidas al sector agrario y ganadero han generado un debate intenso. La economista Mar Reguant, investigadora Icrea en el Institut d’Anàlisi Econòmica (IAE-CSIC), ha manifestado su preocupación, afirmando que la propuesta de centrarse en pequeños campesinos en lugar de grandes explotaciones es "irrealista" y podría llevar a una crisis alimentaria. Reguant ha señalado que será necesario mantener las grandes explotaciones y explorar métodos como la hidroponía para asegurar la producción de alimentos en el contexto del cambio climático.
El informe también enfatiza la importancia de priorizar la seguridad alimentaria sobre las exportaciones, una medida que ha encontrado más consenso entre los expertos. Reguant ha comentado que no tiene sentido producir grandes cantidades de carne porcina solo para exportarla a largas distancias. Esta propuesta fue encargada por la Generalitat de Catalunya en 2024, reflejando un cambio de enfoque hacia la autosuficiencia alimentaria.
En el ámbito energético, el informe subraya la urgencia de abandonar los combustibles fósiles. Pueyo advierte que depender completamente de energías renovables para satisfacer la demanda actual podría generar consecuencias difíciles de manejar. Como parte de la transición energética, se sugiere una rápida contracción de sectores como el transporte por carretera y el aéreo, donde se ha observado un mayor consenso respecto a la necesidad de cambios significativos.
El estudio ha suscitado reacciones mixtas, con algunos sectores apoyando la urgencia de estos cambios, mientras que otros permanecen escépticos sobre la viabilidad de las propuestas. Las recomendaciones sobre la transición energética y el modelo agroecológico han sido temas de manifestaciones y debates públicos, reflejando un interés creciente en la sostenibilidad y el futuro económico de Catalunya.
Contexto: En los últimos años, la Generalitat de Catalunya ha estado explorando alternativas al crecimiento económico tradicional, impulsando debates sobre la sostenibilidad y la necesidad de adaptarse al cambio climático. El IBEX 35 y otras instituciones económicas han sido parte de este diálogo, ya que la economía de Catalunya depende en gran medida de sectores como la agricultura y la energía. Con el aumento de la presión ambiental y la búsqueda de un modelo más sostenible, este informe se presenta como un paso significativo en la discusión sobre el futuro económico de la región.