La producción de aceite en Andalucía para la próxima campaña se estima en 1,26 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 20% respecto a la campaña anterior. Este dato fue presentado en un informe oficial de la Junta de Andalucía en Jaén. La cosecha total de aceite a nivel nacional en España se prevé entre 1,5 y 1,6 millones de toneladas.
Jaén se posiciona como la principal provincia productora en Andalucía, con una expectativa de 575.000 toneladas. Le siguen Córdoba con 339.700 toneladas, Sevilla con 142.000 toneladas y Granada con 106.700 toneladas. En menor medida, Málaga alcanzará 59.400 toneladas, Huelva 12.800 toneladas y Almería 11.000 toneladas, según los técnicos de la Junta.
A pesar de estas previsiones alentadoras, el olivar de secano está enfrentando un estrés hídrico severo, lo que pone en riesgo la cosecha final. La producción dependerá en gran medida de las lluvias otoñales, y si no se registran precipitaciones pronto, se podría ver afectada una parte significativa de la cosecha. Esta situación es motivo de preocupación entre los productores del sector, quienes ya han enfrentado correcciones en las estimaciones de producción en años anteriores.
La cosecha media se sitúa un 20% por encima de las estimaciones iniciales para la campaña 2025/26, aunque se prevé que se produzcan ajustes a la baja. En la campaña pasada, por ejemplo, se estimaron inicialmente 1.080 millones de toneladas para Andalucía, mientras que la producción real fue de 1.298 millones de toneladas.
El sector del aceite en España se une a la lucha contra el fraude, esfuerzo que es liderado por la cooperativa Dcoop, que ha tomado medidas significativas para asegurar la transparencia en la producción de aceite.
Contexto: En los últimos años, el aceite de oliva ha sido un pilar importante de la economía española, especialmente en Andalucía, que representa una parte sustancial de la producción mundial. La Junta de Andalucía ha estado trabajando en iniciativas para mejorar la sostenibilidad del sector y aumentar la calidad del aceite producido. Este año, el mercado global ha mostrado un interés creciente en el aceite de oliva virgen extra, lo que puede beneficiar a los productores españoles si logran superar los desafíos climáticos actuales y mantener la calidad de su producto.