El proceso de transferencia de conocimiento desde el ámbito académico hacia el sector privado enfrenta numerosos desafíos en España, lo que a menudo impide que ideas innovadoras lleguen al mercado. Sin embargo, el surgimiento de startups como Captoplastic demuestra que es posible superar estas barreras. Fundada el 15 de junio de 2020 como una spin-off de la Universidad Autónoma de Madrid, la empresa se centra en la identificación y eliminación de microplásticos en el agua, una problemática ambiental crítica.
La tecnología de Captoplastic se basa en una patente desarrollada en 2018 y registrada en 2019 por un equipo de investigadores liderados por José Antonio Casas. En 2020, la empresa recibió apoyo de BeAble Capital, especialista en fondos deep tech. Actualmente, una planta piloto en Arroyo del Soto, Móstoles, gestiona 2.400 metros cúbicos de agua al día y se planea escalar la infraestructura para tratar entre 30.000 y 80.000 metros cúbicos diarios.
Para lograrlo, Captoplastic está en conversaciones para una ronda de inversión de aproximadamente cinco millones de euros, que se añadirían a los siete millones recaudados hasta la fecha. Esta inversión es crucial para ampliar sus capacidades y contribuir a la lucha contra la contaminación por microplásticos, que afecta tanto al ecosistema como a la salud humana.