La salida de importantes cadenas hoteleras de Cuba debido a las sanciones estadounidenses, que comenzarán a aplicarse el 5 de junio de 2026, ha generado incertidumbre sobre su futuro en la isla. Compañías como Meliá, Iberostar, Barceló y NH se han visto forzadas a cortar lazos con su principal socio, Gaesa, señalado como organización criminal por Estados Unidos.
Desde el inicio del año, el turismo en Cuba ha sufrido un desplome del 55,8% en la llegada de visitantes internacionales, con solo 328.608 turistas en los primeros cuatro meses. La falta de conexiones aéreas, como la de Iberia, que se han visto reducidas, contribuye a esta caída, aunque Air Europa mantiene algunos vuelos.
Iberostar ha cerrado 12 establecimientos y conserva 6, mientras que Meliá ha abandonado 15 hoteles. La posibilidad de un retorno dependerá de la evolución política en la isla y de si el régimen cubano permite la entrada de competidores estadounidenses como Marriott o Hyatt, que podrían aprovechar la crisis para establecerse en el mercado caribeño.