UGT y CCOO han solicitado un aumento del 7% en el salario mínimo interprofesional (SMI) para el año 2027, lo que resultaría en un ingreso mensual bruto de aproximadamente 1.306 euros. Esta petición se realizó durante una rueda de prensa celebrada el 13 de octubre de 2026 por los líderes de ambos sindicatos, Pepe Álvarez y Unai Sordo, en la sede de UGT. Aunque la solicitud aún no se ha presentado formalmente al Gobierno, se espera que la comisión de expertos del Ministerio de Trabajo presente su propuesta en menos de tres semanas.
La exigencia de los sindicatos se enmarca dentro de una serie de movilizaciones que culminarán en una huelga general programada para el 11 de noviembre, justo antes de las elecciones anticipadas del 29 de noviembre. Durante estas movilizaciones, UGT y CCOO han manifestado su descontento frente a la CEOE y al Ejecutivo, en relación a la situación de los salarios, los precios y la vivienda, exigiendo que se destine el 1% del PIB a abordar estos problemas.
El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha indicado que la decisión de reclamar un aumento del 7% en el SMI se tomó en la mañana del martes en la reunión de ambos sindicatos. En caso de que se apruebe esta subida, los trabajadores con los salarios más bajos verían un incremento de 85,47 euros brutos al mes. En la actualidad, el SMI se considera el salario más común en España, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Desde el Ministerio de Trabajo, no se han ofrecido valoraciones sobre esta solicitud, ya que están a la espera de la propuesta de la comisión de expertos. La fecha límite para esta presentación está próxima, lo que añade presión a la situación laboral en el país. La CEOE ha declarado que podría impugnar la huelga general, argumentando que se trata de una maniobra vinculada a la campaña electoral.
En este contexto, los sindicatos están movilizando a sus bases para garantizar una participación masiva en la huelga general del 11 de noviembre. Esta acción es vista como una oportunidad para reclamar mejoras salariales y abordar las preocupaciones que afectan a los trabajadores en España. La situación económica, marcada por la inflación y el aumento de los precios, ha llevado a los sindicatos a intensificar sus demandas, de manera que los resultados de estas negociaciones con el Gobierno serán cruciales para el futuro inmediato de los salarios en el país.
Contexto: En los últimos años, España ha enfrentado un aumento significativo en el costo de vida, lo que ha generado un debate sobre la necesidad de ajustar el SMI. Con un desempleo que ha mostrado signos de mejora, el foco en el salario mínimo se ha intensificado, especialmente en un ambiente político de elecciones anticipadas. La CEOE, como principal representante del empresariado, ha sido objeto de críticas por su postura en relación a los salarios y las condiciones laborales, mientras que los sindicatos continúan abogando por mejoras que consideren justas para los trabajadores.