La semana reciente ha estado marcada por dos sucesos trágicos en el sector de la inteligencia artificial en España. En primer lugar, se reportó el suicidio de una extrabajadora de Telus, una empresa que se especializa en la subcontratación de servicios de moderación de contenidos. Este evento ha generado una ola de preocupación sobre las condiciones laborales en el sector. La fallecida formaba parte de un grupo de 700 exempleados que han denunciado a la compañía por los efectos psicológicos y morales que les causó el trabajo de moderar contenido violento y sensible.
El contexto de este suceso se ve agravado por el despido de 266 "anotadores de datos" por parte de Transperfect, otro actor importante en el ámbito de la anotación de datos. Esta decisión se produjo tras la pérdida de un contrato para desarrollar inteligencia artificial para Apple. Ambas empresas reflejan una tendencia en la que negocios tradicionales se están transformando para adaptarse a un mercado en expansión relacionado con la inteligencia artificial, tarea que las grandes tecnológicas prefieren externalizar.
Estos cambios en el sector no solo afectan a los trabajadores en España, donde Telus cerró el año pasado su oficina en Barcelona que empleaba a 2.000 personas, sino que también destacan un problema más amplio en la industria. Las condiciones laborales en este tipo de servicios de subcontratación están siendo cuestionadas, especialmente a la luz de los efectos adversos que el trabajo puede tener en la salud mental de los empleados. La denuncia colectiva presentada por los exempleados de Telus señala un posible delito contra los derechos de los trabajadores.
Un informe de la consultora europea Klecha & Co. sugiere que el mercado de la anotación de datos podría enfrentar disrupciones, aunque se prevé que su crecimiento no se detenga. Se estima que para el año 2030, este mercado podría alcanzar un valor de 7.530 millones de dólares, lo que representa un incremento significativo en comparación con los 1.882 millones de dólares proyectados para 2024.
Tradicionalmente, la mayor parte de estos negocios se ha concentrado en países como India, Filipinas y Kenia, donde los salarios suelen ser más bajos. Sin embargo, la situación actual en España invita a reflexionar sobre la necesidad de establecer condiciones laborales más justas en un sector que, aunque en expansión, enfrenta serias preocupaciones respecto al bienestar de sus trabajadores.
Contexto: En los últimos años, el sector de la inteligencia artificial ha crecido exponencialmente, con un aumento en la demanda de servicios de moderación de contenido y anotación de datos. Empresas como Telus y Transperfect han adaptado sus modelos de negocio para atender este crecimiento, pero han enfrentado críticas por las condiciones laborales que ofrecen. La atención a la salud mental de los trabajadores se ha convertido en un tema de discusión urgente, especialmente tras incidentes trágicos que evidencian la presión que enfrentan los empleados en este campo.