El 1 de octubre marcó la entrada en vigor de la reforma del Reglamento General de Circulación, que introduce cambios significativos para los conductores. Estas modificaciones tienen un impacto directo en la prevención de riesgos laborales, especialmente para autónomos y pymes que operan con vehículos durante su jornada laboral. Las empresas deberán revisar sus protocolos de seguridad vial para asegurar que son adecuados y están alineados con las nuevas normativas.
Entre las principales novedades se encuentra la obligación de dejar un carril de emergencia durante ciertas retenciones en autopistas y autovías. Además, se han establecido nuevas reglas sobre el uso de la luz amarilla intermitente en los pasos de peatones que están regulados por semáforos. Estos cambios son cruciales para aquellos negocios involucrados en actividades de reparto, transporte, mantenimiento y asistencia técnica.
Las empresas que utilizan vehículos en su actividad diaria deben considerar que la seguridad vial es un componente esencial de la prevención de riesgos laborales. Aunque no todas están obligadas a implementar nuevos cursos de formación o a desarrollar manuales exhaustivos, sí es necesario evaluar si las modificaciones legislativas afectan a los riesgos laborales y a las medidas preventivas actualmente en uso.
El Real Decreto 518/2026, publicado el 24 de junio, refuerza la protección de los usuarios más vulnerables en las vías públicas. Aunque muchas de las reformas están orientadas a mejorar la interacción entre diversos modos de transporte, también se dirigen a aquellos que conducen por razones laborales. El Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia (ISSGA) ha subrayado la relevancia de estas reformas en el ámbito de la prevención de riesgos laborales, enfatizando que conocer las nuevas obligaciones y adaptar los métodos de trabajo son fundamentales para la protección de los trabajadores.
Las pymes, en particular, deberán considerar si su personal necesita formación actualizada en materia de seguridad vial. Además, el aparcamiento de furgonetas grandes podría resultar más costoso debido a las nuevas regulaciones, lo que añade un factor adicional a la planificación logística de estas empresas.
Contexto: La reforma del Reglamento General de Circulación es parte de un esfuerzo más amplio del Gobierno español para mejorar la seguridad en las vías y proteger a los usuarios vulnerables, en un momento en que el número de accidentes de tráfico sigue siendo una preocupación importante. Las empresas, especialmente aquellas en sectores de transporte y logística, deben adaptarse a estas normativas para mitigar riesgos y cumplir con sus responsabilidades legales. Asimismo, la adaptación a estas nuevas normativas puede impactar en los costos operativos y en la formación de los empleados.