Los fondos soberanos y los fondos públicos de pensiones han incrementado su presencia en el Ibex 35, lo que ha llevado a una notable afluencia de capital hacia la bolsa española. Según el informe de BME sobre la propiedad de acciones en España, estos fondos acumulaban 36.249 millones de euros en acciones a finales de junio de 2026, un incremento del 3,76% en comparación con el año anterior.
El fondo soberano de Noruega destaca como el inversor más significativo, con una exposición de 16.075 millones de euros en el mercado español, beneficiándose de un aumento del 21% en su cartera. En contraste, Catar ha disminuido su participación, reduciendo su inversión en Iberdrola, lo que ha llevado su capital en el Ibex 35 de 12.753 millones de euros a 10.759 millones de euros.
El Canada Pension Plan Investment Board ha sido un actor notable al aumentar su inversión en el mercado español en un 41% durante este año, gestionando ahora 2.535 millones de euros en 14 cotizadas. Asimismo, Países Bajos, a través de APG, se sitúa entre los mayores fondos de pensiones, con aproximadamente 1.500 millones de euros en el Ibex 35, tras incrementar sus posiciones en un 26%.
Un ajuste en la metodología del informe ha permitido que se excluyan entidades públicas que previamente se contaban, como Sonatrach, la compañía energética estatal de Argelia. Esta entidad había contribuido con 1.021 millones de euros en 2024 y se esperaba que sumara 1.100 millones de euros en 2026. La participación de STC de Arabia Saudí en Telefónica también ha mostrado un comportamiento similar, aunque no se especificaron cifras exactas.
El informe refleja, por lo tanto, un contexto positivo para los fondos soberanos y públicos que han visto un crecimiento significativo en sus inversiones en el mercado español. Este fenómeno no solo subraya la confianza en la economía española, sino que también destaca el interés sostenido de inversores internacionales en el Ibex 35.
Contexto: La participación de fondos soberanos y públicos en el mercado de valores español ha crecido en los últimos años, especialmente tras la recuperación económica post-pandemia. Con el BCE manteniendo políticas monetarias expansivas y la economía española mostrando signos de estabilidad, el interés por las acciones cotizadas ha aumentado. El Ibex 35 se ha beneficiado de este flujo de capital, atrayendo a inversores de países como Noruega y Catar, mientras que las empresas cotizadas como Iberdrola y Telefónica siguen siendo objetivos preferidos para muchos de estos fondos. Este comportamiento es un indicador clave del atractivo de España como destino de inversión en Europa.