Este jueves, las empresas europeas del sector de semiconductores están experimentando caídas significativas en sus acciones, un fenómeno que se ha extendido a raíz de las preocupaciones sobre el desarrollo de la inteligencia artificial y un entorno inflacionario que complica la financiación. Empresas como ASM y ASML han visto descensos del 8,5% y 5,3% respectivamente, convirtiéndose en líderes de las pérdidas en la bolsa neerlandesa. Por su parte, las alemanas Infineon y Siemens Energy han caído un 8% y 7% respectivamente, afectadas igualmente por el clima económico adverso.
Las bolsas europeas cotizan en un estado mixto tras unas horas de intercambio; Amsterdam ha registrado un descenso cercano a un punto, mientras que Berlín ha caído medio punto. En contraste, Madrid y París han mostrado ligeras alzas, con incrementos de unas décimas. El índice EuroStoxx 50 se deja un 0,80%, arrastrado principalmente por Infineon y Siemens Energy. Esta tendencia negativa en Europa se asemeja a lo que ocurrió el día anterior en el Nasdaq estadounidense, que cayó un 2%, con futuros que sugieren descensos adicionales del 1% para hoy.
El impacto en Asia también ha sido notable, con caídas del 7,6% en el Kospi surcoreano, que es particularmente sensible a las tendencias de la inteligencia artificial, y del 4,8% en Tokio. Las acciones de SK Hynix y Samsung Electronics han caído 11% y 9,5% respectivamente. Este entorno de alta inflación, especialmente en EE. UU., está afectando la financiación para las empresas de IA y el despliegue de centros de datos.
Mohit Kumar, economista de Jefferies, indicó que una desaceleración en la infraestructura para la inteligencia artificial podría impactar negativamente las perspectivas de crecimiento en Estados Unidos. Por ejemplo, el valor de Nvidia cerró con un descenso del 3%, mientras que Oracle se desplomó un 9% y CoreWeave, que tiene una elevada deuda, sufrió un hundimiento del 15%.
Este jueves, TSMC, el mayor fabricante mundial de chips avanzados, ha expresado su cautela sobre el año 2027 al presentar sus resultados, citando incertidumbres macroeconómicas, a pesar de haber registrado su sexto beneficio trimestral récord consecutivo.
Contexto: En los últimos meses, la presión sobre el sector de semiconductores ha aumentado debido a la combinación de la elevada inflación y la incertidumbre económica global. Las empresas de tecnología han estado lidiando con problemas de suministro y fluctuaciones en la demanda. Organismos como la BCE han comenzado a actuar para controlar la inflación, y esto ha llevado a un ajuste en las expectativas del mercado. Este panorama es crucial para España, donde la industria tecnológica juega un papel fundamental en la economía, y las empresas de semiconductores son clave para la transición digital y la adopción de nuevas tecnologías.