La Federación Europea de Banca (EBF) ha presentado un análisis que revela que la inversión necesaria para revitalizar la competitividad de la Unión Europea supera los 1,4 billones de euros, cifra que contrasta con los 800.000 millones de euros propuestos en el informe Draghi. Este cálculo, realizado por la consultora Oliver Wyman, fue divulgado este martes y pone de manifiesto la urgencia de simplificar la regulación bancaria.
Según el informe, para movilizar 5,6 billones de euros en inversiones durante los próximos cinco años, los bancos europeos necesitarían aumentar su capital de buena calidad en 150.000 millones de euros si cubren el 20% de las necesidades de financiación. Si asumen el 60%, esta cifra se incrementaría a 540.000 millones de euros. Sin reformas regulatorias, los bancos consideran que cumplir con estas exigencias es inviable.
El documento subraya que muchas de las inversiones requeridas son intensivas en capital y conllevan riesgos elevados, lo que añade más presión sobre el sistema financiero europeo. Los bancos han señalado que las restricciones regulatorias actuales limitan su capacidad para invertir en proyectos esenciales para el crecimiento del continente.