La tasa de inflación en la eurozona alcanzó el 3,2% en mayo, un incremento de dos décimas respecto al mes anterior, según datos de Eurostat. Este repunte se debe principalmente al aumento del 10,9% en los precios de la energía, impulsado por el conflicto en Oriente Medio, además de una aceleración en los precios de los servicios, que se situaron en el 3,5%.
España lidera el aumento de precios entre las grandes economías de la eurozona, con una inflación del 3,6%. En contraste, los precios de alimentos, alcohol y tabaco han mostrado una moderación, cayendo al 2%, lo que representa una disminución con respecto al mes anterior.
El Banco Central Europeo (BCE), bajo la presidencia de Christine Lagarde, se prepara para una posible subida de tipos de interés en su reunión del 11 de junio, donde podría aumentar el precio del dinero al 2,25%, marcando la primera elevación en casi dos años. A pesar de este indicio, la institución no prevé un ciclo continuo de alzas en los tipos.